El Manipulador



Los Caracteres Inmorales: el manipulador

Fernando A. García. Buenos Aires, 10 de agosto de 2010. Charla en el local Rebelión Humanista (La Comunidad para el Desarrollo Humano), Frías 262, Buenos Aires, el 14 de agosto de 2010.

Manipular: Intervenir con medios hábiles y, a veces, arteros, en la política, en el mercado, en la información, etc., con distorsión de la verdad o la justicia, y al servicio de intereses particulares. (Diccionario de la R.A.E.)

Nuestra pasión por el comportamiento humano nos lleva a intentar retratar uno de los personajes más conspicuos del viejo mundo que se fue: el manipulador. Confiamos en que esto contribuya a identificarlo mejor cuando lo encontremos en museos o reservas naturales.

La manipulación es una de las formas que asume la violencia: es al menos violencia psicológica. Esto es así porque la manipulación presupone –como veremos- una cosificación de los otros, un intento de apropiación del todo por una parte de este, de concentración desproporcionada de poder decisorio, etc. La manipulación es intrínseca al sistema deshumanizante y violento, es parte de su modus operandi como lo son la censura, la represión, la discriminación, etc. Por lo tanto, esta se encuentra arraigada en el paisaje de formación de muchos, que se resignan a ser tanto víctimas como victimarios de la manipulación.

El manipulador es básicamente un cosificador: alguien que trata de usarnos como prótesis de su intención, controlando nuestra manera de pensar, de sentir o de actuar, según convenga a sus intereses. Dichos intereses son los personales, o bien los de la facción a la que pertenece. El manipulador puede hacer un uso retórico del interés conjunto, pero lo hace para manipular y porque asimila en mala fe el interés conjunto al interés propio o de parte.

Al manipulador no le interesa nuestra subjetividad, nuestra intencionalidad, sino sólo en función de operar sobre ella para que hagamos lo que él desea y a pesar de lo que nosotros deseemos. Aparentemente demuestra interés por nuestra opinión, pero sólo para descalificarla o buscar cómo usarla a su favor.

El manipulador puede mostrarse bondadoso y amable, pero es sólo una táctica para hacer que bajemos nuestras defensas y hacernos así más vulnerables a su manipulación.

Es claro que el manipulador es también un pragmático al que sólo le interesa lograr su objetivo, para lo cual se sirve de otros cuya intención desestima. Como pragmático, el manipulador se mueve por intereses y no por principios éticos. Su fin justifica los medios que usa.

El manipulador tiene muchas astucias y trucos. Una de ellas es el uso de la mentira.

Miente cuando lo que dice no se corresponde con los hechos, según él los entiende. O sea, piensa o sabe una cosa, pero dice otra. Miente cuando oculta selectivamente la información que no conviene a su caso, en todo o en parte. O sea, de todo lo que piensa o sabe, sólo presenta la parte que le conviene o bien omite la información completamente.

El manipulador es un hipócrita y un farsante, ya que siempre esconde su verdadera cara y sus verdaderas intenciones que no son las que proclama.

El manipulador tiende a instalar y controlar monopolios ideológicos y organizativos, de manera que toda opinión y acción pasen por su filtro. Para ello es importante para el manipulador dificultar o bloquear el acceso indiscriminado a las fuentes fidedignas de información, ya que el libre acceso a ellas disminuye su poder sobre los demás. Tampoco ve con buenos ojos la libre comunicación, contacto e intercambio entre todos. Al manipulador conviene el oscurantismo, el cerco mental que impide el cotejo, el juicio crítico, la opinión informada, etc.

Para lograr el monopolio, el manipulador a menudo se erige de manera inconsulta en mediador, portavoz, representante, y similares funciones con respecto a otros. Es ávido por tomar toda función pública o conjunta que le de poder, buscando concentrar varias funciones en su persona. De esta manera se reviste de atributos que le dan más autoridad y figuración. Se arroga un poder y un derecho que retóricamente está al servicio de todos, pero que de hecho maneja según su parecer y no comparte.

Por lo tanto, el manipulador también nos trata de desinformar. No sólo lo hace cuando la información que nos provee es insuficiente o cuando la omite, sino también cuando la información que nos provee es una mezcla confusa de datos fehacientes y datos falsos. De esta manera nuestro juicio acerca de lo que está en juego se hace muy difícil o imposible.

Algo similar ocurre cuando nos provee información que, aunque fidedigna, es irrelevante o secundaria. De esta manera intenta que nuestra atención se enfoque en la información equivocada, desviando así nuestro juicio hacia conclusiones erróneas.

De modo que el manipulador siempre está atento a manejar la circulación de información. Es un censor que abrirá o cerrará las válvulas de la información, de manera que los demás se enteren sólo de aquello que conviene al manipulador.

El manipulador también hace uso de las copresencias. Hace uso de cierta información (en forma de imágenes o palabras) sabiendo que mueve en nosotros asociaciones grabadas en nuestra memoria, asociaciones que mueven pensamientos, recuerdos, emociones, etc. que convienen a su discurso manipulador. En su boca, y por ejemplo, las palabras “dios”, “patria”, “familia”, etc. apuntan a asociar falsamente los mejores sentimientos de los otros a los propios designios.

Pero no sólo hace uso de información, sino también de gestos, poses, actitudes, tonos de voz, miradas, etc. que dotan a su discurso de connotaciones, de copresencias, que nuestra atención capta como un doble mensaje de manera presente o copresente. Así, el manipulador siempre podrá negar que haya dicho algo: por cierto, lo dio a entender, pero no lo dijo.

Otra marca distintiva del manipulador es que nada en él es un “dar” desinteresado, sino un cálculo de “recibir”, aunque mencione en vano términos tales como “amor”, “solidaridad”, “generosidad”, etc.

El manipulador hace uso de la extorsión. Para obligarnos a actuar en algún sentido, ejerce presión sobre nosotros mediante algún tipo de amenaza encubierta o no. En su discurso recurre al clásico juego de la recompensa y el castigo para obligarnos en el sentido que le conviene.

El manipulador, cuando es necesario, se apoya en otros para darle peso a su opinión. A veces le basta dar a entender que alguien por quien tenemos gran respeto y estima está de acuerdo con su discurso y lo avala. Otras veces nos da a entender que su posición es compartida por otros, por lo que la nuestra es minoritaria, y esto haría que supuestamente su razón fuera más válida que la nuestra. Esta es una muestra del uso que hace de una lógica falseada para manipularnos.

Por ejemplo, nos sugiere arteramente que dadas las premisas A y B (que son datos verdaderos) de su silogismo, la consecuencia “lógica” es D (que es falso). O sea, no son falsas las premisas de su discurso, sino las conclusiones que deriva de ellas y que nos presenta como “razonamientos indudables”. Así, dispone su razonamiento falaz de manera engañosa y fraudulenta, aprovechando nuestra distracción, ignorancia o confusión. En ese ejercicio de una lógica falseada, recurrirá a desproporcionar lo que compara, ofrecerá supuestas “pruebas” amañadas, atribuirá falsamente intenciones a otros, producirá mezclas de planos lógicos y saltos de puntos de vista, hará afirmaciones indemostrables, etc.

Cuando no puede fundamentar su postura o bien contrarrestar la ajena, recurre a trucos como, por ejemplo, degradar la personalidad (no las razones) de quienes sostienen la postura contraria. Según sea el caso y la conveniencia del momento, apelará a la demagogia y al populismo fáciles, o bien se refugiará en un elitismo exclusivista que marca distancias.

Cuando es necesario debilitar o desarmar las opiniones opuestas a la suya, el manipulador recurre a relativizar el punto de vista ajeno. Cuando es necesario afirmar la propia opinión, su interpretación y postura toman un carácter categórico y absoluto que descarta toda otra opinión.

El manipulador hace pie en las necesidades, los miedos y demás debilidades de los demás, promoviendo siempre la dependencia sicológica con respecto a él. Su empatía con los demás no está basada en advertir y favorecer lo mejor del otro, sino en una actitud predatoria que advierte en los demás los puntos débiles sobre los que ejercer presión.

El manipulador cuida su imagen pública de modo que ésta siempre esté asociada a atributos que le permitan manipular más y mejor. Según el caso, tratará siempre de quedar asociado a personajes y eventos importantes, haciendo así que su imagen crezca por los atributos transferidos gracias a su proximidad con ellos. Busca los lugares prominentes, los micrófonos, los reflectores, las fotografías y las tomas de video en primer plano: en definitiva, la figuración y el protagonismo. En todo lo que hace y dice el “yo” está muy presente y próspero.

El manipulador nos da siempre a entender que necesitamos de su opinión y aprobación. Los éxitos se deben a su intervención y los fracasos a la falta de ella. Todo lo que no pasa por su control es desestimado como irrelevante o negativo. Siempre habla con el aire de “autoridad moral”, la de aquel que aprueba o desaprueba lo que otros hacen, autorizando o desautorizando, con crítica velada o desembozada. Su tono es a veces condescendiente y paternalista, como afirmación de su superioridad y como modo de emplazar a los demás por debajo de él. Con esto trata de crearse un aura de “orientador” o “autoridad”, aunque tal pretensión no se corresponda con su capacidad demostrada.

El manipulador siempre hace cálculos políticos en términos similares a los de “aliados”, “adversarios” e “idiotas útiles”. Siempre se rodea de algunos obsecuentes, entre quienes se destacan los aspirantes a manipuladores o de segundo orden. La relación con ellos es frágil e inestable, ya que el aglutinante que los une es la conveniencia que varía según las circunstancias. Entre ellos, la palabra “amistad” tiene sólo un sentido utilitario.

Obviamente, no todos los manipuladores reúnen en si mismos todas las características antes descritas. Si bien hay buenos manipuladores, también los hay torpes y ridículos. Los hay que apuntan a manipulaciones mayores y los que sólo manipulan cuestiones menores. Está el manipulador permanente, pero la mayoría son manipuladores inconstantes u ocasionales. Aunque destaquemos al manipulador desembozado, también está aquel que actúa en las sombras y entre bambalinas.

El manipulador prospera en momentos de desinteligencia conjunta, de incertidumbre y confusión de referencias, de merma de la inteligencia, de debilidad, etc. Por el contrario, el manipulador detesta la descentralización del poder, el libre acceso de todos a las fuentes de información, la capacidad auto-organizativa de los conjuntos, las referencias claras y precisas, etc.

El gran error del manipulador es su cortedad de visión, su falta de verdadera inteligencia que confunde con astucia. Su desprecio por la subjetividad de los demás es su propia trampa. La conciencia del ser humano no es pasiva, sino que es una estructura evolutiva intencional que tiende cada vez a una mayor libertad. Todo retraso de tal proceso de liberación creciente es sólo provisorio. De manera que la manipulación y todo aquello que vaya en dirección contraria no puede sino tener vida corta y un éxito provisorio. Quien va contra la evolución de las cosas, va contra sí mismo. Así el manipulador se convierte, por su propia intención, en la primera y la última víctima de su manipulación.

Fernando A. García. Buenos Aires, 10 de agosto de 2010.




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Sobre los sentidos



Sentidos:

Aparatos o funciones del psiquismo que registran estímulos provenientes de los medios interno y externo al cuerpo, según se trate de sentidos internos o externos. Los sentidos operan simultáneamente, en dinámica y relación estructural entre sí y con los aparatos de memoria y registros.


Función de los sentidos:

Es la de recibir y suministrar datos a la conciencia y a la memoria, de modo que estas sean organizadas de diversas formas según la actividad, posición y nivel de trabajo que en ese momento tiene el organismo.


Clasificación de los Sentidos:

a) Sentidos físicos: vista y oído.

b) Sentidos químicos: gusto, olfato y cenestesia (parcialmente).

c) Sentidos mecánicos: tacto externo, kinestesia y cenestesia (parcialmente en cuanto tacto interno).

d) Externos e internos en gran clasificación. En cuanto a los sensores detectores de presión (baroceptores), de temperatura (termoceptores), de alcalinidad y salinidad, etc., admiten ser clasificados dentro de los sentidos internos y, en particular, de la cenestesia.

Por otra parte, sentidos como el ojo, que reciben el impacto de la luz, antes de disparar el impulso nervioso, efectúan gran cantidad de operaciones químicas, cosa que ocurre también con otros sentidos.

En vigilia, la información cenestésica tiene un mínimo de registros por cuanto es el momento de los sentidos externos y todo el psiquismo está moviéndose en relación con ese mundo externo. Cuando la vigilia disminuye en su potencial, la cenestesia aumenta la emi-sión de impulsos, de los que se tiene un registro deformado, actuando como materia prima para las traducciones que se harán en semisueño y sueño. El sentido kinestésico suministra datos del movimiento y de la postura corporal, del equilibrio y desequilibrio físico.

Características comunes de los sentidos:

a) Todos efectúan actividades de abstracción y de estructuración de estímulos según sus aptitudes. Estamos diciendo que el sentido elimina muchos datos que llegan a él y configura otros datos que no llegan hasta él.

b) Todos los sentidos están en continuo movimiento. Son como radares que están barriendo distintas franjas, de lo cual se tiene pruebas experimentales.

c) Todos trabajan en una franja de acuerdo a un tono particular que debe ser alterado por el estímulo. Es decir, todo sentido está en movimiento en un determinado tono. Cuando surge la percepción es porque se ha hecho variar el tono de ese sentido. Para que se produzca la percepción, es necesario que el estímulo aparezca entre umbrales sensoriales. El sentido está pulsando, pero si el estímulo que llega no tiene suficiente energía no es percibido. Si sobrepasa la potencia de tolerancia, no es percibido como sensación o percepción de ese propio sentido, sino como dolor. Estos umbrales tienen movilidad. Los umbrales también se expanden o se contraen. Así es que, normalmente, cuando ciertas actividades internas tales como la de la atención se refieren a un sentido, su umbral tiende a dilatarse y los umbrales de los otros sentidos tienden a contraerse. Cuando los sentidos internos trabajan plenamente ampliando sus franjas de percepción, los sentidos externos tienden a reducir sus franjas.

Otro caso es el establecido en la ley de disminución del estímulo constante por adaptación de umbral. Es decir, esta ropa que llevamos puesta encima, de comienzo nos da un registro de sensación táctil, pero pasa el tiempo y ya no sentimos esta ropa. No sólo porque nos hemos distraído del problema de la ropa y estamos en otra cosa, no sólo por eso, sino porque ese estímulo constante baja en intensidad. A medida que pasa el tiempo el estímulo constante baja para la percepción. Así que cuando un estímulo está dentro del umbral pero se hace constante, el umbral se acomoda a él para dejarlo en su límite y no seguir teniendo registro que perturbaría otras actividades del aparato. De manera que tenemos numerosos estímulos, pero cuando los estímulos se hacen constantes los umbrales de los sentidos se acomodan para que desaparezca el fondo de ruido. Estos umbrales están en continua movilidad.

d) Todos los sentidos trabajan entre umbrales y límites de tolerancia que admiten variaciones según educación y según necesidades metabólicas (en realidad es allí donde se encuentra la raíz de la existencia sensorial). Las características de variabilidad son importantes para distinguir los errores sensoriales.

e) Todos los sentidos traducen las percepciones a un mismo sistema de impulsos. Estos impulsos son los que van a ser distribuidos de distintas maneras. No queremos meternos en la cuestión fisiológica pero anotemos que todos los sentidos traducen las percepciones a un mismo sistema de impulsos. A esto le llamamos homogeneidad de los impulsos de los distintos sentidos. Así es que por un lado veo, por otro lado oigo, por otro lado gusto, pero todo esto de oír, gustar, ver, etcétera, todo esto es traducido a un mismo sistema de impulso homogéneo. Se trabaja con el mismo tipo de impulso. No van sonidos por el interior de la cabeza, ni van imágenes visuales, ni tampoco van sensaciones gustativas y olfatorias.

f) Todos tienen localizaciones físicas, localizaciones terminales físicas, precisas o difundidas conectadas con un sistema que los coordina. Todos los sentidos tienen localizaciones terminales nerviosas, precisas o difundidas, siempre conectadas al sistema nervioso central y al sistema periférico o autónomo, desde donde opera el aparato de coordinación.

g) Todos los sentidos se encuentran vinculados con el aparato de memoria general del organismo.

h) Todos los sentidos presentan registros propios, dados por la variación del tono al pre-sentarse el estímulo.

Errores de los Sentidos:

Todos los sentidos pueden cometer errores en la percepción del dato. Estos errores pueden provenir del bloqueo del sentido, por ejemplo, por irritación sensorial. Irritamos a un sentido, nos vamos al umbral de tolerancia y la percepción que tenemos sobre el dato que irrita al sentido es una percepción fuertemente modificada, que nada tiene que ver con el objeto. Así que estos errores pueden provenir del bloqueo del sentido por irritación sensorial, pero también por falla o deficiencia del sentido. Ustedes reconocen las miopías, las sorderas, etcétera. También por falta de intervención de otro u otros sentidos que ayudan a dar parámetros, que ayudan a dar referencias a la percepción. Por ejemplo, se oye algo aparentemente lejano y al ver al objeto en cuestión, se lo empieza a escuchar de otro modo diferente. Este es un caso muy frecuente de ilusión auditiva. Se cree que el objeto está lejos, pero únicamente cuando se lo ve y se lo localiza visualmente, se reacomoda la percepción. Como sabemos que todos los sentidos están trabajando en estructura, entonces normalmente se están recibiendo datos, recibiendo información de los distintos sentidos. Y con ellos se van configurando percepciones sobre el mundo que nos rodea. De manera que en cuanto fallan los parámetros y tenemos sólo un dato sensorial, se produce en esos casos la ilusión* en la percepción. También existen errores de la sensación o de la percepción motivados por agentes mecánicos. Tal es el caso de ver luz por presión de los globos oculares. En casi todos los sentidos hallamos ejemplos de ilusiones producidas por acción mecánica.

*ilusión.
(Del lat. illusĭo, -ōnis).
Concepto, imagen o representación sin verdadera realidad, sugeridos por la imaginación o causados por engaño de los sentidos.El término se refiere a cualquier distorsión de una percepción.


Link video Sobre los sentidos


Punto ciego:

La retina es un parte del ojo cubierta con receptores que responden a la luz. Sin embargo, una pequeña parte de la retina, donde el nervio óptico se conecta al cerebro, no tiene receptores. Una imagen que cae en esta región no será vista.
Para comprobar esto tapa con una mano el ojo derecho y con el ojo izquierdo mira la I, mientras lentamente acercas o alejas la cabeza a la pantalla. La D desaparecerá en un determinado momento cuando estés aproximadamente a 50 cm de la pantalla (si sigues acercándote volverá a aparecer). Se puede repetir el experimento mirando a la D con el ojo derecho.




Link al video Sobre los sentidos - el punto de vista


...Cuando hago la configuración final de un objeto, la hago por las franjas de datos que me llegan por los distintos sentidos.De esta manera, distintas posiciones, diferentes puntos de vista, o sea distintas perspectivas sobre un mismo objeto, proporcionan de él distintas "realidades".



Link al video Sobre los sentidos - ilusion


"El fulgor de una brizna encendida, o de una estrella, danza para tu ojo. Así, no hay luz sin ojo y si otro fuera el ojo distinto efecto tendría ese fulgor."
Silo.



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Aporte sobre la Atención



Es recomendable sumergirse dentro de este tema tratando de viajar permanentemente a la experiencia cotidiana, para desvelar su secreto interior.No es suficiente una lectura deslizante y superficial para extraer su jugo, y, por supuesto, la propia experiencia diaria nos irá dibujando magistralmente la anatomía de la atención.

La existencia humana, frecuentemente, obedece a procesos mecánicos, se encuentra absorbida por numerosos estímulos, donde el apoyo principal descansa en una percepción distraída o, dicho de otra manera, una atención errática. En consecuencia, empezaremos a estar atentos cuando, realmente, nos demos cuenta de que casi nunca nos encontramos de esa manera.

La atención es como una linterna que puede ser dirigida, con la intención de alumbrarnos,sentir la necesidad de utilizarla es esencial para su desarrollo, y para el nuestro. En consecuencia, esta conducta vital se revalorizará y tomará una nueva dimensión.


El Trabajo Atencional

El trabajo atencional es importante que se realice con suavidad, de una manera gustosa. Por el contrario, no es una propuesta compulsiva. Tampoco se debe forzar la atención porque uno terminaría irritado; además, empezaríamos a labrar un camino erróneo, es decir, a grabar mal una experiencia, y,luego, tendríamos dificultades para retomarlo.

La atención es un trabajo que se ejercita mejor cuando no hay cansancio, sueño, presión emotiva, etc. Además, un buen nivel atencional se podrá mantener más tiempo si no concurren las citadas circunstancias. Cuanto mayor es el entrenamiento, más se tiende a mantener esa actitud, y con un buen manejo llega un instante que, sin proponértelo, estás en ese estado. Si se está entrenando, se puede graduar el volumen de la atención; y si existe un punto donde hay disgusto, entonces, se afloja. Si observamos un registro de límite no se da más volumen: no se fuerza.

Es interesante aprovechar los buenos momentos con la atención con el objeto de filiar bien el registro, para que en otros instantes nos sirvan de guía y referencia. El trabajo atencional interesante es liviano, sin complicaciones y, por supuesto, gratificante. Es, simplemente, un sentirse emplazado, donde se está: conversando, leyendo, observando... Si mantuviéramos esa actitud lograríamos registros de mayor potencia y frescura. Uno puede mantener el registro de la "mirada" que observa y llegar a sentir ese gusto por la acción que está realizando. Por ejemplo, si se está conversando basta que, con suavidad, estemos atentos a las otras personas, al registro de la "mirada" de uno, para que notáramos una "mirada" bastante más clara.

En realidad, estamos hablando de un estilo de vida, de una intención donde la atención no se ejercita con un forcejeo vehemente, sino de una manera agradable y gustosa. En fin: a este comportamiento mental podemos sacarle bastante rédito. Y parece que si se obtienen buenos resultados uno se engolosina y le gusta hallarse así.

Con un buen nivel atencional se mejora la percepción, Silo en su libro Contribuciones al pensamiento expone: "...entenderemos a la percepción como una estructuración de sen-saciones efectuadas por la conciencia refiriéndose a un sentido, o a varios sentidos". Los objetos, por ejemplo, se ven más nítidos, más contorneados, con más volumen. En efecto, se mejora la percepción del oído, del ojo... en cambio, eso no es lo relevante del trabajo atencional.

Cuando una persona atiende transita por los recuerdos, por su presente y su futuro, con un cierto "desapego", es decir, el poder de la sugestión de las imágenes, de los objetos, situaciones, es menor. Las ideas se encuentran más disponibles. Así, pues, la compulsión, la pasión vehemente y, el ruido mental retroceden; también pareciera que el tiempo interno (no de calendario) se alargase. Además, si se está centrado frente a las cosas, llevando la "mirada" en la dirección que se desea, se observa la sucesión de imágenes que circulan en uno, siendo conscientes de aquellas que nos orientan en una dirección positiva o negativa, que nos dan fuerza en nuestros objetivos o nos debilitan. Y, como ya hemos visto, sobresaliendo registros sedosos, de claridad, potencia, libertad interna, convirtiéndonos en más críticos, autocríticos y reflexivos.


Un comportamiento mental diferente

El trabajo atencional dibuja un nuevo comportamiento mental, que marca sus diferencias con respecto al comportamiento mental habitual (mecánico y distraído). Además nos brinda enormes beneficios: crítica, autocrítica, reversibilidad, potencia en el pensar, etcétera.

Estar atento a uno mismo (a los registros del pensar, sentir y actuar), y, a su vez, al mundo en que nos encontramos inmersos.La conducta intencional es muy diferente al comportamiento ordinario o "dado" y tomado con seriedad y permanencia, nos abrirá la puerta para lograr una transformación consciente de la propia vida y del medio que nos rodea.

Se trata, por tanto, de aspirar a un nuevo modo de comportamiento mental, y que, además, sea habitual.


Les dejo dos videos muy reveladores:

Link video sobre la atención


Link video sobre la atención


Link entrada relacionada Acerca de la atención - Silo

Link entrada relacionada Las expectativas



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Disciplina Mental - Primera cuaterna - Video y Audio


Está en la esencia de la Disciplina Mental la búsqueda de aquella libertad que permita al operadorsustraerse de las determinaciones y de los condicionamientos de la propia conciencia, trascendiendo hacia estructuras universales.

El modus operandi de esta disciplina es la meditación. Podemos distinguir varios tipos demeditación. Ante todo nos ponemos de acuerdo en precisar qué es la meditación, y también en definir los diferentes tipos de meditación que existen.

Existe una meditación natural en la que el pensamiento actúa como reflejo frente a los estímulos; se trata de una actividad reflexiva de la conciencia partiendo de las cosas que se perciben.Por ejemplo: veo la escalera y medito sobre eso. La meditación natural tiene en cuenta a los fenómenos externos. No se trata propiamente de un tipo de meditación, sino más bien de una actividad natural de la conciencia que se propone rescatar las presentaciones que coloca ante ellala naturaleza o el medio en general.

En la meditación simple la actitud del pensar va más allá de un reflejo ante algo. La mente profundiza y busca la raíz de incógnitas o intereses en general. La meditación simple es un pasomás avanzado, va más allá de la “dictadura” del objeto que se presenta ante mis ojos. Aquí se vamás allá de la simple presentación, se busca resolver incógnitas. Esta actitud inquisitiva y buceadora de la conciencia es un puente a la Disciplina Mental, que es el tercer tipo de meditación.

La meditación simple es indispensable para despejar el terreno meditativo haciendo, poco a poco, cesar los ensueños, los conflictos y los temas ajenos a esa práctica.

La Disciplina Mental enfatiza en los actos de conciencia y no en objetos de conciencia, aunque necesite referirse a éstos continuamente. El meditador se mueve en un clima de certidumbre y duda, de certezas y ambigüedades hasta dar con el punto experimental verdadero, es decir que si bien los pasos están claramente expresados, la experiencia de cada uno es tarea ardua y se realiza probando por una o varias vías hasta dar con precisión con el significado exacto, surgiendo la certeza y seguridad de la meditación. Interesa tener en cuenta esto porque es de la naturaleza del pensar y de la meditación esa duda y certeza alternada.

Hay numerosos temas relacionados con la Disciplina Mental, como es el caso de los niveles de conciencia. Aquí, la concepción de la conciencia es esencialmente dinámica e histórica y la diferenciación en niveles ilumina a diversas clases de actos según se efectúen en semisueño, durante el sueño, en vigilia o en conciencia de sí.

Los objetos mentales toman características propias del nivel de trabajo de la conciencia. Voy transitando por los diferentes niveles y, por consiguiente, van sufriendo modificaciones estos actos y objetos. Interesa señalar este punto para no creer que sólo serán importantes para la Disciplina los actos más lúcidos.

Además, es importante destacar que el proceso del pensamiento va teniendo correspondencia con el funcionamiento de los centros de respuesta.

Entonces, determinada la franja de trabajo mental se comienza por la entrada a la conciencia para bucear en ésta, descubriendo en el paso 5º la forma mental para trascender hacia estructuras universales.



PASOS DE LA DISCIPLINA MENTAL 1
Primera cuaterna: el aprendizaje

Link video Disciplina Mental - Primera cuaterna: el aprendizaje - 1


Link video Disciplina Mental - Primera cuaterna: el aprendizaje - 2



1º.- Aprender a ver. Atención a la percepción depurándola de representaciones, asociaciones, etc. Sólo la atención más la percepción... Me quedo solamente con el acto de “ver”. Lo que veo viene acompañado de otros fenómenos, por eso me esfuerzo en “ver” solamente, eliminando otras operaciones mentales. Veo distinto. Compruebo la acción de los ensueños, de los recuerdos y de las “búsquedas” sensoriales como interferencias.

A la supuesta “realidad” la veo de un cierto modo. El cómo “aprendemos a ver” no está dadona turalmente. Entonces la atención se está poniendo en cómo veo el objeto, el centro de gravedad se ha desplazado. Sólo la atención más la percepción. Ahí opera el aprender a ver.

2º.- Ver en todas las cosas los sentidos. En toda cosa que se percibe está la sensación (el dato de los sentidos) más la cosa. Ejemplo, la percepción del árbol. Las sensaciones táctiles, auditivas, visuales, etc., dan resultados distintos sobre el mismo objeto ya que se tienen sólo franjas de percepción sobre un mismo objeto, lo que encadena todo conocimiento a los sentidos... Aparece la “distancia” entre el objeto y yo. La sensación y la cosa. No me quedo con la cosa sino que con las
percepciones. Pongo atención a la sensación que percibo y a lo que realmente es esa cosa. Seguro que no coincide.

En este paso se comprenden los mecanismos de “identificación”. Eso de que el objeto percibido y el sentido que lo percibe aparecen “fundidos” como un solo fenómeno.

No es como en la concepción de los sensualistas o como en la antigua concepción de la
conciencia como tábula rasa que no tiene ningún contenido y todo viene de afuera. Así que si los sentidos están equivocados… estamos en problemas.

Atendemos a ver la diferencia entre la sensación y la cosa. Conforme vengan los datos por un sentido o por otro, tengo diferentes franjas de percepción de la realidad. Si los datos se presentan por el lado de la visión tengo ciertos registros, por la audición otros, por el tacto otros, y así siguiendo con los diferentes sentidos. La imagen que tengo de un objeto por un ruido es muy
diferente al objeto visualizado. Los sentidos hacen una actividad “discriminatoria” (diferencias entre franjas de percepción del mundo fenoménico). Entonces cuando hago la configuración final de un objeto, la hago por las franjas de datos que me llegan por los distintos sentidos. Por ejemplo, ese líquido es negro para la vista, pero es café para el gusto y calor para el tacto.

De la misma manera, distintas posiciones, diferentes puntos de vista, o sea distintas perspectivas sobre un mismo objeto, proporcionan de él distintas “realidades”.

Se van planteando muchas reflexiones a partir de las comprensiones de estos primeros dos pasos. Aparecen las preguntas sobre la verdad de la percepción y acerca de las franjas por donde se presentan dichas percepciones.

3º.- Ver en los sentidos la conciencia. En toda percepción se tiene una estructura que no está en los sentidos sino en la conciencia, p. ej., el "árbol", porque las distintas sensaciones se organizan en percepción y esta percepción se organiza en una estructura o ámbito mayor (la conciencia). Se debe distinguir, dividir la estructura que organiza la conciencia, de las percepciones. Además, se debe realizar la división y no solamente entenderla... No me llegan cosas sueltas (formas y colores aislados), sino estructuras, p. ej. formas y profundidades. Observo la actividad de algo que no es el sentido, sino la conciencia. Lo registro como algo conocido.

En toda visión de la realidad está la conciencia. Aunque sean distintas las franjas de lo que me llega de la “realidad”, es la conciencia quien determina este asunto. Hace las estructuraciones y le da el toque el final y me hace decir: esto es un marciano. La conciencia con su “dictadura”, tiene la palabra final. La conciencia siempre interviene en la configuración del objeto. Es como una “vieja entrometida” que se mete en todo y quiere lograr que lo percibido sea confiable, quiere siempre “llevarme a buen puerto”. Es decir, la conciencia siempre termina configurando, representando toda la información que le llega por la percepción. Se presentan incógnitas en estas operaciones y se busca cómo resolverlas. Así como el objeto “se mete” conmigo ahora yo me “estoy metiendo” con el objeto. Aquí es donde se comprende aquello de que la conciencia infiere más de lo que percibe, fenómeno que da lugar a lo ilusorio.

4º.- Ver en la conciencia la memoria. Se observa que en toda percepción están los sentidos, que la conciencia organiza los datos de los sentidos y finalmente, que estos datos organizados en la conciencia tienen estructura merced a la representación o al recuerdo de percepciones anteriores. Así es que la conciencia organiza y reconoce, gracias a la memoria, a las grabaciones anteriores. Se efectúa el esfuerzo de hacer desaparecer toda percepción y quedarse solamente con la conciencia y sus imágenes-representaciones más la atención sobre ello.

No se estructura en círculo cerrado, sino que se recurre a la memoria. Es gracias a la memoria que puedo reconocer aquello que viene por los sentidos: “Esto es un marciano y ya lo he visto en alguna parte”.

Vemos también las falacias de algunas corrientes de pensamiento. Por ejemplo: algunos proponen ver las cosas sin condicionamientos. Eso es una simple frase. Eso no se puede. Una conciencia de la realidad sin memoria no es posible, porque hay condicionamientos que provienen de la memoria, de la experiencia acumulada. Claro, aspiro a eso, a ver sin condicionamientos, ¿pero cómo se hace? Ahí están las distintas franjas de percepción, lo que me llega, pero ahora aparece un tercer término que me complica. El objeto, los sentidos, la conciencia y ahora la memoria. Estetercer término complica todo. Esta aparición de la memoria es muy interesante en la resolución de incógnitas. La “dictadura” de la memoria se agrega ahora a la “dictadura” del objeto, la del sentido, la de la conciencia.

Aquí finaliza la primera cuaterna que deja muchas incógnitas sin dar respuestas. Si me quedo en esta cuaterna hasta tendría dudas para salir a la calle, no sabría a qué atenerme, ¿pongo la atención en mí o en el bocinazo? Hay una cierta desreferenciación, se caen antiguas creencias, a la par que surgen nuevas comprensiones sobre la “realidad”.



1 Conviene instalarse en la vida cotidiana para aprender los pasos y ejercitar las rutinas. Esto aleja bastante de la idea que se tiene sobre el silencio, la quietud y el retiro de los sentidos como situaciones que se deben buscar a fin de realizar una meditación constructiva. Seguramente, en la repetición de las rutinas de cuaternas completas y en la rutina de la disciplina total, el meditador necesita poner una cierta distancia entre él y las solicitudes sensoriales. Pero ésta no es una condición sino que se trata de una economía de esfuerzo para lograr la concentración mental adecuada. Frecuentemente se usa un mismo tipo de paisaje para ejercitar los pasos y esto permite hacer resaltar las diferencias de los procedimientos usados.


Link Audio D.Mental 1º Cuaterna Victor P.

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Serie documental "Faros de la Humanidad" Federico II, un puente entre Oriente y Occidente



Federico II Hohenstaufen (1194-1250), heredero del Sacro Imperio Romano Germánico y del reino normando de Sicilia, se forma en la ciudad de Palermo, en un ambiente multicultural por excelencia.

Al consolidar su reinado, aborda una serie de reformas creando un estado centralizado con un cuerpo jurídico muy avanzado para su época.

En la Escuela de Salerno, la medicina, que recoge aportes bizantinos, judíos y árabes, se sitúa en la vanguardia europea.

Estos y otros avances, que serán referencias en los próximos siblos, se dan en el entorno de Federico II, bajo su impulso y patrocinio.

Pero tal vez el rasgo más original de Federico II fue el haber sido capaz de ir más allá de las fronteras culturales y religiosas para crear una relación de colaboración con los musulmanes. Esta fue la circustancia de la extraña cruzada que dirigió y de la toma incruenta de Jerusalén. Sus actitudes en este sentido vinieron a agudizar aún más la confrontación con el Papa de Roma, que ya heredaba de su progenie.

El carácter inquisitivo y desprejuiciado del emperador se manifiesta en una producción propia, "De arte Venandi cum avibus" y también en la promoción de traducciones de textos árabes y de la antigüedad clásica.

En la época medieval, la llegada de este aporte desde el área cultural del Islam provoca una revisión del cuerpo de creencias de la Europa cristiana y un salto cualitativo en el terreno del conocimiento.


"Faros de la Humanidad" - Federico II, un puente entre Oriente y Occidente 1


"Faros de la Humanidad" - Federico II, un puente entre Oriente y Occidente 2


"Faros de la Humanidad" - Federico II, un puente entre Oriente y Occidente 3


"Faros de la Humanidad" - Federico II, un puente entre Oriente y Occidente 4


Descarga del documental Click Aqui

Aqui les dejo los tres primeros documentales de la serie:

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