Epílogo - Autoliberación


El estudio y trabajo de este tema tiene por objetivo el logro de cambios manejables y positivos en la conducta personal. Lógicamente, quien no desee cambiar ningún rasgo de su conducta no encontrará utilidad en todo esto.

Se compone de dos trabajos:
1.- Práctica integral.
2.- Estudio estructural de la propia autobiografía. El Paisaje de Formación.

1.- PRÁCTICA:

La importancia de los logros alcanzados con el sistema de Autoliberación debe verificarse fuera de laboratorio (que es lo que han hecho con el aprendizaje y perfeccionamiento de las técnicas sugeridas anteriormente), estos logros deben verificarse en la agitada vida cotidiana.

Punto de apoyo en situaciones difíciles cotidianas.
RESPIRACION BAJA – ATENCION



Frente a una situación de conflicto o en situación de opresión en la vida uno es “tomado” por tensiones y climas. Debemos contar con una respuesta de apoyo a la situación conflictiva. Asi ponemos una pequeña distancia entre el objeto problema y uno. Tomaremos para esto en cuenta la respiración. En una situación difícil cotidiana usted descubre que su respiración se altera. Atienda a las alteraciones en su respiración. Esas alteraciones son las que usaremos como el punto de apoyo de la atención. Cuando detecte esas alteraciones aproveche ese momento para convertir su respiración en respiración baja, diafragmática…. eso es todo. Con esto irán cambiando los sistemas internos de tensiones; se pone una distancia entre uno y el objeto conflictivo y vamos grabando un punto de apoyo hasta automatizarlo.


La Atención

Tema de Estudio Nº 20, Manual de Formación Personal para los Miembros del M.H.

La atención es la aptitud de la conciencia que permite observar los fenómenos internos y externos. Cuando un estímulo pasa el umbral, despierta el interés de la conciencia quedando en un campo central al que se dirige la atención. Es decir que la atención funciona por intereses, por algo que de algún modo impresiona a la conciencia, dando registro.

Existen diversos tipos de atención dependiendo del modo en que se está atendiendo al fenómeno. Esto lo trabajaron en Psicofísica con el “Perfeccionamiento Atencional”. Así, podemos hablar de una atención simple (la atención está dedicada exclusivamente a la actividad que se efectúa); de una atención dividida (se atiende a dos estímulos simultáneamente, por ejemplo, atiendo un objeto o fenómeno dado y simultáneamente estoy atendiendo a una parte de mi cuerpo.

Hay una correlación entre la modificación de la respiración y la alteración de la conciencia. El control de la respiración es un mecanismo corporal para influir en las alteraciones de conciencia que los conflictos gatillan mecánicamente. Atender a las alteraciones de la respiración es una forma intencional de dirigir el interés de la conciencia y se abren opciones de respuestas en las situaciones de conflictos (es lo que conocemos como respuestas diferidas) y no simplemente respuestas mecánicas. Intencionando ese apoyo (atención a las alteraciones y la respiración baja) podría instalarse un automatismo con un esfuerzo y repetición.


(Hacer una práctica en el momento produciendo una imagen de susto, etc.)

Con la incorporación de esta técnica tendremos la oportunidad de producir los cambios de conducta buscados.


2.- ESTUDIO del Paisaje de Formación

Aplicaremos un cambio de perspectiva a nuestro estudio autobiográfico.

El ser humano en situación y no como subjetividad aislada.

Estudiaremos al ser humano en situación, con respecto a un entorno en que le toco formarse y no como subjetividad aislada. (Distinto si alguien nació y se crió en medio de una guerra civil, de una hambruna o bajo una dictadura, etc...)

Se estudio la propia autobiografía considerando los accidentes, las repeticiones y los desvíos de proyectos. Vamos a reconsiderar nuestro anterior estudio autobiográfico y ver ahora el paisaje en el que nos formamos, paisaje que esta referido al medio inmediato de uno, de nosotros mismos. Esto nos permitirá ampliar el punto de vista de una autobiografía un tanto subjetiva, para convertirla en una autobiografía situacional en la que el "yo" personal es en verdad una estructura con el mundo en el que existe.

El paisaje de formación actúa a través nuestro como conducta; como un modo de ser y de movernos entre las personas y las cosas; ese paisaje también es un tono afectivo general, “una sensibilidad” de la época en que nos formamos y que no coincide con el momento actual.


a.- Paisaje y Miradas:

LOS PAISAJES Y LAS MIRADAS (Cap. I del libro El Paisaje Humano)

1. Hablemos de paisajes y miradas retomando lo dicho en algún otro lugar: “Paisaje externo es lo que percibimos de las cosas, paisaje interno es lo que tamizamos de ellas con el cedazo de nuestro mundo interno. Estos paisajes son uno y constituyen nuestra indisoluble visión de la realidad”. Estructura Conciencia – Mundo como una unidad inseparable.

2. Ya en los objetos externos percibidos, una mirada ingenua puede hacer confundir “lo que se ve” con la realidad misma. Habrá quien vaya más lejos creyendo que recuerda la “realidad” tal cual ésta fue. Y no faltará un tercero que confunda su ilusión, su alucinación o las imágenes de sus sueños, con objetos materiales que en realidad han sido percibidos y transformados en diferentes estados de conciencia. Acá se destaca la diferencia entre la percepción y la representación en el trabajo de los niveles de Conciencia.

3. Que en los recuerdos y en los sueños aparezcan deformados objetos anteriormente percibidos, no parece traer dificultades a las gentes razonables. Pero que los objetos percibidos siempre estén cubiertos por el manto multicolor de otras percepciones simultáneas y de recuerdos que en ese momento actúan; que percibir sea un modo global de estar entre las cosas, un tono emotivo y un estado general del propio cuerpo... eso, como idea, desorganiza la simpleza de la práctica diaria del hacer con las cosas y entre las cosas. Acá entramos de lleno en el esquema del psiquismo con los aparatos, circuitos y niveles funcionando.

4. Sucede que la mirada ingenua toma al mundo “externo” con el propio dolor o la propia alegría. Miro no sólo con el ojo sino también con el corazón, con el suave recuerdo, con la ominosa sospecha, con el cálculo frío, con la sigilosa comparación. (No es lo mismo lo que percibo de un paisaje con dolor de estomago que desde un estado calmo). Miro a través de alegorías, signos y símbolos que no veo en el mirar pero que actúan sobre él así como no veo el ojo ni el actuar del ojo cuando miro. Campos de presencia y copresencia atencionales. Se percibe y estructura mucho mas de lo que se “mira”.

5. Por ello, por la complejidad del percibir, cuando hablo de realidad externa o interna prefiero hacerlo usando el vocablo “paisaje” en lugar de “objeto”. Y con ello doy por entendido que menciono bloques, estructuras y no la individualidad aislada y abstracta de un objeto. También me importa destacar que a esos paisajes corresponden actos del percibir a los que llamo “miradas” (invadiendo, tal vez ilegítimamente, numerosos campos que no se refieren a la visualización). Estas “miradas” son actos complejos y activos, organizadores de “paisajes” y no simples y pasivos actos de recepción de información externa (datos que llegan a mis sentidos externos), o actos de recepción de información interna (sensaciones del propio cuerpo, recuerdos y apercepciones). El foco atencional de la conciencia con su campo de presencia y copresencia. Ejemplo de la linterna y su haz de luz regulable. Siempre percibo lo objetal y algo mas (bastante mas) que el mero objeto.

Demás está decir que en estas mutuas implicancias de “miradas” y “paisajes”, las distinciones entre lo interno y lo externo se establecen según direcciones de la intencionalidad de la conciencia y no como quisiera el esquematismo ingenuo que se presenta ante los escolares.

6. Si lo anterior esta entendido, cuando se habla de “paisaje humano” se comprenderá que estamos haciendo mención a un tipo de paisaje externo constituido por personas y también por hechos e intenciones humanas plasmadas en objetos, aun cuando el ser humano como tal no esté presente. Paisajes y Miradas, ese es nuestro tema.

b.- Paisaje de Formación.

Diccionario del Nuevo Humanismo
Cuando se habla de paisaje de formación se hace alusión a los acontecimientos que vivió un ser humano desde su nacimiento y en relación a un medio. La influencia del paisaje de formación no está dada simplemente por una perspectiva temporal intelectual formada biográficamente y desde donde se observa lo actual, sino que se trata de un ajuste continuo de situación en base a la propia experiencia. En este sentido, el paisaje de formación actúa como un “trasfondo” de interpretación y de acción, como una sensibilidad y como un conjunto de creencias y valoraciones con los que vive un individuo o una generación (*generaciones). En este sentido el paisaje de formación aun cuando es extemporáneo y no vigente con el momento actual, es obsoleto; pero vivo y actuante en las generaciones que coexisten en un momento dado y que detentan el poder.

c.- Generaciones

Del Epilogo de Autoliberación, Paisaje de Formación.
La generación que hoy se encuentra en el poder (económico, político, social, científico, artístico, etcétera.) fue formada en otra época y actúa con su formación de un paisaje de otra época, sin embargo, actúa en este, imponiendo su punto de vista y su comportamiento como “arrastre” de otra época. Esto es la base de la dialéctica generacional y es precisamente lo que dinamiza la historia. Estamos destacando que la velocidad de cambio y el tempo histórico (la cantidad de eventos en un momento dado) se esta acelerando, impulsado por las comunicaciones y la tecnología. Son cambios gigantescos que nos hacen comprender que en nuestra corta vida ha ocurrido una aceleración que supera en siglos a cualquier otro momento histórico. Advertir y estudiar el paisaje de formación es necesario y urgente en el proceso de adaptación creciente que nos interesa.

d.- Adaptación

Diccionario del Nuevo Humanismo
(de adaptar y éste del lat. adaptare). Propiedad de los seres vivos que les permite subsistir cuando varían las condiciones del medio. Acuerdo de una estructura con su medio. Sin entrar en la discusión sobre los significados de “estructura” (*) y “medio” (*) y sólo a modo de mención diremos que: 1. Llámase adaptación creciente al desarrollo de una estructura en interacción con su medio. (Cualquier ser vivo que se desarrolle crecientemente venciendo obstáculos) 2. En la adaptación estable una estructura puede permanecer más o menos invariable, pero tiende a desestructurarse por modificación del medio. (Ejemplo de las bacterias que conviven en simbiosis con el ser humano, como la escherichio-coli responsable de impedir la deshidratación del cuerpo). 3. En la adaptación decreciente, la estructura tiende al aislamiento de su medio y, correlativamente, aumenta la diferenciación de sus factores internos. (El mismo ejemplo anterior pero con penicilina se produce un aislamiento y finalmente muere; otro ejemplo son las diferentes especies en peligro de extinción). 4. En el caso de la inadaptación, pueden observarse dos variantes: a) la situación de adaptación decreciente por aislamiento o por descomposición del medio y b) la situación de superación de un medio que resulta insuficiente para mantener relaciones de interacción. Toda adaptación creciente lleva a la modificación progresiva de la estructura y su medio y, en ese sentido, comporta la superación de lo viejo por lo nuevo (*). Por último, en un sistema cerrado, se produce la desarticulación de estructura y medio. En términos generales, el Nuevo Humanismo propicia conductas personales y sociales de adaptación creciente, al tiempo que cuestiona el conformismo o la inadaptación.

e.- Arrastre y compulsiones

Psicología II
Numerosas conductas forman parte de nuestro comporta¬mien¬¬to típico actual. A esas conductas podemos entenderlas como “tácticas” que utilizamos para desenvolvernos en el mun¬do. Son los roles que ya hemos estudiado. Muchas de esas tácticas han resultado adecuadas hasta ahora, pero hay otras que reconocemos como ino¬pe¬ran¬¬tes y hasta como generadoras de conflicto.

¿Por qué habría de continuar aplicando tácticas que reconozco ineficaces o contraproducentes? ¿Por qué me siento sobrepasado por esas conductas que operan automáticamente? Apelemos a un término que tomaremos prestado a la Sicología clásica, para referirnos a esas fuerzas internas que nos obligan a actuar a pesar nuestro, o nos inhiben en la acción cuando queremos realizarla. El término que usaremos será “compulsión”.

Sabemos de numerosas compulsiones que actúan en nosotros. El sistema de Autoliberación es, en gran medida, una herramienta de superación de compulsiones contraproducentes. Debemos revisar todo esto desde sus raíces y renovarnos frente a las exigencias de los nuevos tiempos.

Y todo esto tiene no poca importancia al juzgar a nuestra propia vida en torno al tema de la adaptación creciente.


PRÁCTICA: EL ESTUDIO DEL PAISAJE DE FORMACIÓN

Acá la recomendación es describir, no juzgar, y posteriormente intercambiar con otros sobre los descubrimientos y reflexiones hechas.
Objetos del Paisaje


Los objetos tangibles.


Estudiar el paisaje de formación que a cada uno le tocó vivir en la infancia y adolescencia, desde el punto de vista de los objetos tangibles de aquellas épocas. Hemos nacido en una época en la que existían vehículos, edificios y objetos en general, propios de ese momento; también existían ropas y aparatos de los que disponíamos casi cotidianamente. Era un mundo de objetos tangibles que se fue modificando a medida que pasaron los años. Cotejando, descubrimos que muchos objetos que formaron parte de nuestro medio infantil, ya no existen. Otros han sido tan modificados que se nos tornan irreconocibles. Por último, han sido producidos nuevos objetos de los que no se tenía antecedentes en aquella época. Tomen como ejemplo la comunicación via cable. En los últimos 20 años, primero el fax, después el correo electrónico, los blogs, facebook, hoy recibes y entregas comunicación instantánea aca donde estamos sentado, todo via inalámbrica. Recuerden como era un computador hace 20 años o los programas o juegos computacionales y lo que son hoy en día. Los juguetes del propio paisaje de formación y los de ahora, años luz de distancia (un auto a cuerda en los años 60 y un casco virtual en los 2000!!!).En los últimos 40 años el avance tecnológico y el impacto de las comunicaciones ha producido una aceleración que cuadruplica o más los avances de este último siglo.



Los valores y los intangibles.


Rescatar la “sensibilidad”, el tono afectivo general de aquel paisaje de formación. También ha cambiado el mundo de los objetos intangibles de esa época, los valores, las motivaciones sociales, las relaciones interpersonales. La familia funcionaba de un modo diferente a la actual , también la pareja, los amigos, el compañerismo funcionaban de un modo muy distinto al actual. Las normativas epocales, lo que se debía hacer y lo que no, todo ha variado enormemente. La solidaridad, como era en otros tiempos (algo le pasaba a alguien y todo el pueblo iba en su ayuda; y como hoy día la gente de despreocupa del otro).

En otras palabras los objetos tangibles y los intangibles que formaron nuestro paisaje se han modificado y tendemos a operar en un paisaje diferente para las nuevas generaciones en base a intangibles que ya no funcionan adecuadamente. La familia como pilar fundamental, con normas rígidas y con varios hijos ya no es, hoy las parejas operan con otros intangibles.


Reforzar la idea de solo describir, no interpretar o juzgar y comentar con otros.


Miradas

La “mirada” propia y la de los otros, como determinantes de conducta en el paisaje de formación.

Al estudiar nuestra biografía desde un punto de vista situacional podremos comprobar que frente a nuestro medio de formación actuábamos en el con modos característicos. Mirábamos el mundo y mirábamos a otras personas mientras actuábamos. Paralelamente, éramos "mirados" por otros que nos alentaban o que nos reprobaban. Desde luego, existían también otras "miradas" que nos influenciaban: una "mirada" propia de las convenciones y costumbres, la mirada de Dios o de la propia "conciencia", etc. Todas estas miradas conformaron un comportamiento acuñado en nuestra etapa de formación, pero que se aplica a un mundo que, sin embargo, ha cambiado y sigue cambiando velozmente.

(click sobre la imagen para ampliar)



Arrastres de Conductas


Estudiar el “arrastre” de conductas del paisaje de formación al momento actual y comprender las raíces de numerosas compulsiones. Ya se estará en condiciones de comprender las raíces de numerosas com¬pulsiones asociadas a conductas configuradas en su paisaje de formación. Pero la modificación de conductas ligadas a va¬lores y a una determinada sensibilidad, difícilmente pueda realizarse sin tocar la estructura de relación global con el mun¬do en que se vive actualmente.


Propuesta de un Autoconocimiento situacional.

La propuesta consiste, en primer lugar, en reconstruir el paisaje de formación en los distintos ámbitos vitales, primero en la propia infancia y luego en su adolescencia, poniendo énfasis en los objetos intangibles y evitando todo juicio (describa, no juzgue ni interprete), rescatando la "sensibilidad", y la forma en que uno "miraba" todo aquello y cómo era "mirado" por los demás, la forma en que uno juzgaba todo aquello y el modo en que reaccionaba.

Luego se estudiará el "arrastre" de aquellas épocas en materia de acción y de "sensibilidad", comprendiendo que muchas "tácticas" han ido mejorando, pero que otras han quedado fijas, sin adaptación creciente.

Finalmente, se llega a un momento donde se trata de comprobar si íntimamente se está dispuesto a hacer abandono de aquella sensibilidad y ciertas valoraciones que aun mantiene en pie, comprendiendo como todo aquello opera en su momento actual. Es usted quien decidirá los cambios que estime necesarios.

(click sobre la imagen para ampliar)


A estas alturas se hace necesaria una meditación profunda.

Comprendiendo el problema habrá que decidir, si no se desea un cambio estructural del comportamiento, cuáles son las tácticas a modificar. Esta última pretensión podrá satisfacerse con un poco de trabajo y persistencia en la nueva dirección que uno se proponga. Pero, ¿qué es lo que puede ganarse si no se está dispuesto a cambios estructurales? Cuando menos obtendremos ventajas al ampliarse el conocimiento sobre nosotros mismos y en lo que respecta a la necesidad de cambios radicales, la situación que nos toca vivir en este momento es la que nos decidirá en una u otra dirección. Por otra parte, las situaciones cambian y el futuro dispondrá, tal vez, de requerimientos que actualmente no son suficientemente sentidos por nosotros.



Planificación del Futuro encarada desde un punto de vista integral


Cuando se habla de planificación, se está haciendo referencia a la orientación de la propia vida.

Por ejemplo: una pareja planifica su futuro aspirando a una vida plena de mutua comprensión y entendimiento al par de tener hijos y constituir una familia, teniendo una existencia compartida. Planifican también ingresos, gastos, etc… A los 5 años evalúan: buenos ingresos y más objetos de lo previsto.

Pero que paso con los intangibles proyectados? En realidad lo tangible era secundario y paso a primario, invirtiéndose las prioridades. La planificación fue un total fracaso!

Tratándose de un tema tan importante, a nadie se le ocurriría planificar su vida en estado de ofuscación o alteración, es decir, en estado de compulsión interna evidente. En otras palabras, en una planificación adecuada será conveniente comprender desde "donde" se la hace, cuál es la dirección mental que traza el camino del plan. Además, deben estar claramente expuestas las prioridades, distinguiendo entre tangibles e intangibles, fijado plazos e indicadores intermedios.



Síntesis:


El punto de apoyo en las dificultades cotidianas consiste en un recurso (respiración baja y la atención dividida) para poner distancia del objeto que genera problemas o tensiones usando la alteración de la respiración como punto de apoyo.

El paisaje de formación apunta a complementar el estudio biográfico subjetivo incorporando un punto de vista situacional que comprende los tangibles e intangibles de otras épocas, que influyeron en la propia vida como “paisaje de formación” y que dificultan la adaptación a un mundo que ha cambiado. En ese paisaje, la propia mirada sobre el mundo y las miradas ajenas sobre uno mismo actuaron como reajustes de conducta. Será necesario entonces revisar las conductas compulsivas como arrastre del paisaje de formación.


Finalmente, la planificación de la propia vida requiere considerar sobre todo la dirección mental que traza el camino del plan.

LINK PRESENTACION INTERACTIVA "Epílogo - Autoliberación"





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