La conciencia infiere más de lo que percibe - Silo



Un día cualquiera entro en mi habitación y percibo la ventana, la reconozco, me es conocida. Tengo una nueva percepción de ella pero, además, actúan antiguas percepciones que convertidas en imágenes están retenidas en mí.

Sin embargo, observo que en un ángulo del vidrio hay una quebradura... “eso no estaba ahí”, me digo, al cotejar la nueva percepción con lo que retengo de percepciones anteriores. Además, experimento una suerte de sorpresa. La ventana de actos anteriores ha quedado retenida en mí, pero no pasivamente como una fotografía, sino actuante como son actuantes las imágenes.

Lo retenido actúa frente a lo que percibo, aunque su formación pertenezca al pasado.

Se trata de un pasado siempre actualizado, siempre presente. Antes de entrar a mi habitación daba por sentado, daba por supuesto, que la ventana debía estar allí en perfectas condiciones. No es que lo estuviera pensando, sino que simplemente contaba con ello. La ventana en particular no estaba presente en mis pensamientos de ese momento, pero estaba co-presente, estaba dentro del horizonte de objetos contenidos en mi habitación.

Es gracias a la copresencia, a la retención actualizada y superpuesta a la percepción, que la conciencia infiere más de lo que percibe.

En ese fenómeno encontramos el funcionamiento más elemental de la creencia. En el ejemplo, es como si me dijera: “yo creía que la ventana estaba en perfectas condiciones”. Si al entrar a mi habitación aparecieran fenómenos propios de un campo diferente de objetos, por ejemplo una lancha o un camello, tal situación surrealista me resultaría increíble no porque esos objetos no existan, sino porque su emplazamiento estaría fuera del campo de copresencia, fuera del paisaje que me he formado y que actúa en mí superponiéndose a toda cosa que percibo.

Ahora bien, en cualquier instante presente de mi conciencia puedo observar el entrecruzamiento de retenciones y de futurizaciones que actúan co-presentemente y en estructura. El instante presente se constituye en mi conciencia como un campo temporal activo de tres tiempos diferentes. Las cosas aquí son muy diferentes a las que ocurren en el tiempo de calendario en el que el día de hoy no está tocado por el de ayer, ni por el de mañana. En el calendario y el reloj, el “ahora” se diferencia del “ya no” y del “todavía no” y, además, los sucesos están ordenados uno al lado del otro en sucesión lineal y no puedo pretender que eso sea una estructura sino un agrupamiento dentro de una serie total a la que llamo “calendario”.

Continuemos con lo dicho anteriormente respecto a que la conciencia infiere más de lo que percibe, ya que cuenta con aquello que viniendo del pasado, como retención, se superpone a la percepción actual. En cada mirada que lanzo a un objeto veo en él cosas deformadas. Esto no lo estamos afirmando en el sentido explicado por la física moderna que claramente expone nuestra incapacidad para detectar al átomo y a la longitud de onda que está por encima y por abajo de nuestros umbrales de percepción. Esto lo estamos diciendo con referencia a la superposición que las imágenes de las retenciones y futurizaciones hacen de la percepción.

Así, cuando asisto en el campo a un hermoso atardecer el paisaje natural que observo no está determinado en sí sino que lo determino, lo constituyo por un ideal estético al que adhiero. Y esa especial paz que experimento me entrega la ilusión de que contemplo pasivamente, cuando en realidad estoy poniendo activamente allí numerosos contenidos que se superponen al simple objeto natural. Y lo dicho no vale solamente para este ejemplo sino para toda mirada que lanzo hacia la realidad.


Link al Video La conciencia infiere más de lo que percibe - Silo


Link entrada relacionada
Link entrada relacionada

www.imaginatuvuelo.blogspot.com

Fragmentos libro Humanizar La Tierra en relación a la lectura de Apuntes de Psicología I y II de Silo




No puedo tomar por real lo que veo en mis sueños, tampoco lo que veo en semisueño, tampoco lo que veo despierto pero ensoñando.

Puedo tomar por real lo que veo despierto y sin ensueño. Ello no habla de lo que registran mis sentidos sino de las actividades de mi mente cuando se refieren a los “datos” pensados. Porque los datos ingenuos y dudosos los entregan los sentidos externos y también los internos y también la memoria. Lo válido es que mi mente lo sabe cuando está despierta y lo cree cuando está dormida. Rara vez percibo lo real de un modo nuevo y entonces comprendo que lo visto normalmente se parece al sueño o se parece al semisueño.(1)

Yo te diré que un número es distinto a sí mismo según tengas que dar o recibir, y que el sol ocupa más lugar en los seres humanos que en los cielos.

El fulgor de una brizna encendida, o de una estrella, danza para tu ojo. Así, no hay luz sin ojo y si otro fuera el ojo distinto efecto tendría ese fulgor.

Digo que el eco de lo real murmura o retumba según el oído que percibe; que si otro fuera el oído, otro canto tendría lo que llamas “realidad”.

Entre la sospecha y la esperanza tu vida se orienta hacia paisajes que coinciden con algo que hay en ti.

Aquello que crees de las cosas no está en ellas sino en tu paisaje interno.

Cuando tú y yo miramos esa flor podemos coincidir en muchas cosas. Pero cuando dices que ella te dará la felicidad suprema me dificultas toda comprensión porque ya no hablas de la flor, sino de lo que crees que ella hará en ti. Hablas de un paisaje interno que tal vez no coincida con el mío. Bastará con que des un paso más para que trates de imponerme tu paisaje. Mide las consecuencias que se pueden derivar de ese hecho.


Es claro que tu paisaje interno no es sólo lo que crees acerca de las cosas sino también lo que recuerdas, lo que sientes y lo que imaginas sobre ti y los demás; sobre los hechos, los valores y el mundo en general.

Tal vez debamos comprender esto:

Paisaje externo es lo que percibimos de las cosas, paisaje interno es lo que tamizamos de ellas con el cedazo de nuestro mundo interno. Estos paisajes son uno y constituyen nuestra indisoluble visión de la realidad.” Y es por esta visión que nos orientamos en una dirección u otra.(2)

Ya en los objetos externos percibidos, una mirada ingenua puede hacer confundir “lo que se ve” con la realidad misma. Habrá quien vaya más lejos creyendo que recuerda la “realidad” tal cual ésta fue. Y no faltará un tercero que confunda su ilusión, su alucinación o las imágenes de sus sueños, con objetos materiales que en realidad han sido percibidos y transformados en diferentes estados de conciencia.

Que en los recuerdos y en los sueños aparezcan deformados objetos anteriormente percibidos, no parece traer dificultades a las gentes razonables. Pero que los objetos percibidos siempre estén cubiertos por el manto multicolor de otras percepciones simultáneas y de recuerdos que en ese momento actúan; que percibir sea un modo global de estar entre las cosas, un tono emotivo y un estado general del propio cuerpo... eso, como idea, desorganiza la simpleza de la práctica diaria del hacer con las cosas y entre las cosas.

Sucede que la mirada ingenua toma al mundo “externo” con el propio dolor o la propia alegría. Miro no sólo con el ojo sino también con el corazón, con el suave recuerdo, con la ominosa sospecha, con el cálculo frío, con la sigilosa comparación. Miro a través de alegorías, signos y símbolos que no veo en el mirar pero que actúan sobre él así como no veo el ojo ni el actuar del ojo cuando miro.

Por ello, por la complejidad del percibir, cuando hablo de realidad externa o interna prefiero hacerlo usando el vocablo “paisaje” en lugar de “objeto”. Y con ello doy por entendido que menciono bloques, estructuras y no la individualidad aislada y abstracta de un objeto. También me importa destacar que a esos paisajes corresponden actos del percibir a los que llamo “miradas” (invadiendo, tal vez ilegítimamente, numerosos campos que no se refieren a la visualización). Estas “miradas” son actos complejos y activos, organizadores de “paisajes” y no simples y pasivos actos de recepción de información externa (datos que llegan a mis sentidos externos), o actos de recepción de información interna (sensaciones del propio cuerpo, recuerdos).(3)


Consideramos al ser humano en total ligazón e influencia con el mundo. Dijimos que su acción se manifiesta en el paisaje externo de acuerdo a cómo se va formando su paisaje interno. Esa acción es variada pero lo que define a una vida es su actividad contradictoria o unitiva. Por otra parte, la contradicción invierte a la vida y produce sufrimiento contaminando con él al mundo. Los actos de unidad abren el futuro haciendo retroceder el sufrimiento en uno mismo y en el mundo.



Libro Humanizar La Tierra
(1)La Mirada Interna Cap.VI
(2)El Paisaje Interno Cap.II y V.

(3)El Paisaje Humano Cap.I



Link antrada relacionada Conferencia y Libro "Apuntes de Psicología" Silo



www.imaginatuvuelo.blogspot.com

En torno al adecuado tratamiento de las diferencias y los complementos


En todo proceso dinámico las diferencias son importantes. De hecho, en las relaciones humanas cuando éstas se sintetizan, cuando no hay intercambio ni diferencias, el proceso se detiene. Las diferencias son importantes. Ahora bien, por el tipo de sistema en el que estamos incluidos, las diferencias son consideradas antitéticas (antagónicas).

La misma idea de verdad, es diferenciada por la de falsedad. Verdad y Falsedad aparecen como antagónicas y universales. De ese modo, alguien que tiene "La Verdad" se opone a otro que está sumergido en "La Falsedad" y ambos no pueden avanzar ni complementarse si conservan tal punto de vista universal, antagónico y exclusivo.

Nosotros sabemos que las cosas no son así, de ningún modo.

Lo dicho con respecto a los criterios de verdad y falsedad, vale también para otros criterios. Tomemos por ejemplo la idea de "eficacia". Si A es eficaz y se opone a B, aparece como evidente que B no es eficaz, cosa que, como sabemos, no es exactamente así.

Esto que vamos conversando puede muy bien ser aplicado a todos los criterios que se ventilan en las relaciones humanas.

Tomemos por ejemplo, la diferenciación que debe darse entre los elementos más antiguos y los más nuevos. Tales diferencias son necesarias como es necesaria la superación de lo viejo por lo nuevo, pero debemos recordar en todos los casos que los factores progresivos de los elementos más antiguos pasan y se incorporan al momento nuevo posterior permitiendo de ese modo la continuidad de los procesos progresivos. Son los elementos regresivos de la etapa anterior los que quedan desplazados, del mismo modo que también elementos nuevos no pueden integrarse al proceso porque no son homogéneos con él.

Si observamos las cosas de distintos puntos de vista, nos encontramos con que, para un antiguo, una persona nueva en una determinada actividad, carece de experiencia y de conocimiento global de los problemas, carece además de información y sin tal información no puede actuar coherentemente.

Para la persona nueva, en cambio, el más antiguo ha perdido fuego, está atascado en etapas anteriores del proceso y concentra la información de tal modo que al no enterarse los demás acerca de cómo funcionan los mecanismos se mantiene en una situación irreemplazable.

Si la verdad fuera única y exclusiva, sólo una de las dos posturas sería verdadera y la otra falsa. Sabemos que no es así.

Por lo contrario, ambas posturas tienen su grado de verdad y falsedad, con lo cual advertimos que los dos puntos de vista pueden ser complementados en un paso posterior progresivo.


Link entrada relacionada


www.imaginatuvuelo.blogspot.com

Charla informal con Silo anecdotas sobre la arenga realizada en Punta de Vacas el 4 de Mayo de 1969


Charla informal con silo anécdotas sobre el primer acto publico de Silo realizado en Punta de Vacas el 4 de Mayo de 1969.

Link video Anecdotario sobre Punta de Vacas - Silo 1


Link video Anecdotario sobre Punta de Vacas - Silo 2


Link video Anecdotario sobre Punta de Vacas - Silo 3


Link video Anecdotario sobre Punta de Vacas - Silo 4



Link video Anecdotario sobre Punta de Vacas - Silo 5


Link entrada relacionada Silo, 41 años del Primer acto público: "la curación del sufrimiento"


www.imaginatuvuelo.blogspot.com

Mejoramiento Conductual - Prácticas de Autoconocimiento





Con el autoconocimiento vamos a estudiar nuestros aspectos negativos y, también, vamos a descubrir cualidades que deben ser fortalecidas. Lo uno y lo otro no suele estar muy claro para la mayoría de las personas, por cuanto estas no han contado con un buen sistema de estudio sobre ellas mismas.

El autoconocimiento es un instrumento de primera importancia ya que impulsa en el sentido del cambio positivo y consciente. Desde luego, que también acompañan a estos trabajos no pocas decepciones al ponerse de relieve muchas fallas consideradas, hasta ese momento, como notables méritos.

No se debe creer que, para conocerse, uno tenga que sentarse a meditar. Para conocerse, es necesario estudiarse a sí mismo con referencia a situaciones, en lo posible, de la vida cotidiana. Por ello, es bueno considerar qué cosas le han sucedido a uno en el pasado; en qué situación actual vive y qué desea lograr en el futuro. Son muchas las personas que no podrían responder seriamente si se les preguntara por estos tres temas: no saben bien qué cosas han influido decisivamente en sus vidas, no comprenden en qué situación viven, ni tienen en claro qué desean lograr en el futuro.

Nos ocuparemos de todas estas cuestiones, siguiendo un original método en el cual la parte más importante queda a cargo del estudiante. De la completa realización de los ejercicios que proponemos, dependerá su progreso.


Recomendaciones:

1. El autoconocimiento está concebido para que no se pase de una lección a la siguiente, hasta que aquélla no esté perfectamente comprendida y dominada.

2. Dominar cada lección, significa realizar pulcramente los ejercicios propuestos y sacar consecuencias de lo ejecutado.

3.Estas consecuencias, deben ser elaboradas en un cuaderno o libro de notas, consignando cada ejercicio, cada descubrimiento realizado y cada propósito que se determine para modificar los aspectos que se consideren negativos.

4. En el cuaderno de notas, se llevará el autoexamen lección por lección, y ello permitirá tener la secuencia del progreso que se realiza. Por otra parte, los resultados de una lección, luego se trabajan en cotejo con los de otra y por último, a los efectos de la revisión final, se trabaja combinando diversos resultados particulares.

5. Se ha de trabajar siempre con otras personas, ya que son muchos los ejercicios que requieren del punto de vista de otros partícipes.

Aqui les dejo el enlace donde esta toda la serie de ejercicios:

LINK PRESENTACION INTERACTIVA "Mejoramiento Conductual - Prácticas de Autoconocimiento"





Link entrada relacionada Mejoramiento Conductual - Pràcticas de Relajación

Link entrada relacionada Mejoramiento Conductual - Pràcticas Sicofísicas



www.imaginatuvuelo.blogspot.com




 
Ir Arriba